Violencia contra la niñez, un problema que no cesa

Foto: Guillermo Ossa/EL TIEMPO

En Antioquia, el ICBF tiene 9.518 procesos de restablecimiento de derechos de niños y adolescentes.

No hay muros altos, ni rejas, ni mallas que dividan a la escuela Altos de la Torre (comuna 8 de Medellín), del barrio que lleva el mismo nombre. Cualquiera puede cruzar el patio escolar para ir a la terminal de buses.

El parque, apenas compuesto por unos pocos juegos desvencijados, conecta con tres escaleras: unas hacia el segundo piso de la institución, las otras dos, a las casas de distintos sectores. 

Es un lugar alegre, con caras risueñas por doquier, pese a la pobreza que lo rodea, a sus calles de laberintos empantanadas y a las casas de madera apiladas en la montaña.

En uno de los salones, unos 40 estudiantes del grado quinto prestan atención a una información importante que deberán entregarles a sus padres u otros adultos: un pacto por la ternura, que los compromete a trabajar para erradicar la violencia contra la niñez.

El pacto hace parte de la campaña ‘Necesitamos a todo el mundo para eliminar la violencia contra la niñez’, liderada por la ONG World Vision y que fue lanzada en Medellín este mes. También se ha dado a conocer en Barranquilla, Montería, Bucaramanga, Cali, Bogotá y otras ciudades del mundo. La idea es buscar soluciones a la problemática de actos de crueldad contra los menores de edad.

Actos que en cifras tienen a Antioquia como el segundo lugar donde más niños llegan a los servicios de protección del Instituto Colombiano de BienestarFamiliar (ICBF), seguido de Bogotá.

Según Cristina Plazas, directora nacional de la entidad, en la Regional Antioquia hay 9.518 procesos de restablecimiento de derechos de niños y adolescentes, de los cuales 1.766 corresponden a maltrato, es decir, el 18 por ciento.

“El maltrato físico es el más frecuente. Sin embargo, esta cifra también incluye maltrato psicológico y por negligencia, una forma de violencia a la que están expuestos muchos de los niños en sus propios hogares y que se configura cuando sus padres o cuidadores no proveen las condiciones mínimas para su bienestar”, explicó la directora Plazas.

El panorama es muy bien conocido por los niños de la escuela Altos de la Torre, que cuenta con 320 estudiantes en los grados transición a quinto de primaria. Juan, Valentina y Mariana* contaron que hay muchos menores de edad que deben soportar el maltrato.

El maltrato físico es el más frecuente. Sin embargo, esta cifra también incluye maltrato psicológico y por negligencia
Por turnos, fueron relatando cómo los golpes hasta con palos y cables son frecuentes, “en las piernas para que no se vean mucho”. También, hablaron de los insultos, los gritos y los manoteos hacia compañeritos, vecinos y familiares menores de edad. Y dijeron conocer muchos casos de abuso sexual contra niños. 

“Un señor estaba manoseando a la hermanita de una amiguita, que tiene 4 años. La Policía fue por él, estaba al frente de mi casa”, recordó una de las pequeñas, que fue interrumpida por la otra para describir que una de sus vecinas huyó de casa por miedo a los golpes de la madre.

De acuerdo con cifras del ICBF, en Antioquia preocupa la violencia sexual, de los cuales hay 1.400 procesos vigentes, una dura realidad que, acorde a la entidad, ocurre en todos los estratos sociales. 

Plazas aseguró que la mayoría suceden en el hogar: “En violencia sexual, según las cifras que nos entrega Medicina Legal, el 87 por ciento de los casos ocurre en el hogar y el 95 por ciento de los victimarios son personas cercanas a los niños”, dijo.

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