Se busca votante responsable para Bogotá

En estos dos últimos años he escuchado y leído todas las críticas posibles al actual Alcalde de Bogotá. Los huecos, la inseguridad, el sistema de movilidad, el inadecuado manejo administrativo y operativo, el descuido de la infraestructura, las ideas equivocadas acerca de los principios que deben regir la capital del país, entre otras, sin contar las calificaciones al carácter del gobernante. Un manto de desconcierto, aturdimiento, confusión, enojo, temor y, en algunos casos, hasta desinterés, se han apoderado de quienes habitamos en la capital.

Empezó el 2015 y con él, el año en que habremos de escoger nuevo administrador para la ciudad. Desde ya, medios de comunicación, líderes de opinión, políticos y bogotanos empiezan a hablar del tema.

El acto de elegir nos demanda como ciudadanos, pero también como hijos de Cristo, criterios y acciones correctas, no cimentadas en el “menos peor”, sino en los principios de Dios y en el sueño que Él tiene: Que todos conozcan a Jesús.

“A mi no me interesa la política”

Pues debería interesarle. La política, entre otras cosas, es el arte de construir consensos acerca de cómo queremos convivir. O sea que tiene que ver con usted y su entorno. Pero si no le interesan los políticos, al menos es responsable de que se ocupe en el futuro del lugar donde vive, que es la nación que heredarán sus hijos y sus nietos.

Dios nos ha llamado a señorear la tierra (Genesis 1:28), eso significa que le pedirá cuenta a cada gobernante por la ejecución de su tarea, pero también a cada uno de nosotros sobre la parte que nos corresponde, entre ellas, la autoridad que nos ha dado para elegir.

No hay un líder perfecto. Sin embargo, si conocemos los parámetros de Dios, seguro sabemos, o por lo menos deducimos, los mínimos valores que ha de tener alguien que guía una ciudad. Pero saber si los tiene implica tiempo y atención. Por eso es tan importante que desde ya, atienda a lo que empieza hablarse del tema y conozca a quienes aspiran a ocupar ese cargo.

Si nos damos el tiempo para observarlos, escucharlos o leerlos, muchos aspectos saldrán a la luz, que nos permitan direccionar nuestra decisión, aunque no los conozcamos en su vida personal y espiritual.

eleccionesCuando es tiempo de elegir un gobernante, diariamente nos preguntan: “¿Y por quien va a votar?”. En este caso, una manera de cumplirle el sueño a Dios es que cuando tengamos que responder, renglón seguido podamos argumentar, desde la revelación y el conocimiento del Reino, por qué daré mi voto responsable por aquel y no por otro. Esa es otra oportunidad para dar a conocer a Jesús. 

¿Qué hay que tener en cuenta?

Comparto algunas reflexiones que encuentro resueltas en el carácter de Jesús y que considero útiles a la hora de escoger el próximo alcalde:

  1. ¿Que tipo de ciudad es la que quiero para vivir? La primera reflexión es para los votantes responsables. Si tenemos claro lo que deseamos edificar en nuestra ciudad, avanzamos un paso en la selección del líder. Jesús tenía claro que venía al mundo a establecer el Reino de Dios, es decir que el modelo de gobierno y las implicaciones del mismo, estaban basadas en como funciona el Reino.
  1. ¿Tiene visión y metas claras? Un líder debe tener claro para donde va y por donde llevará a sus seguidores. Jesús no fue por la vida filosofando de “lo divino y lo humano”. Jesús tenía clara la visión y llevaba las buenas nuevas del evangelio, concretándolas con sus actos. Recordemos, “Sin visión el pueblo perece” (Proverbios 29:18)
  1. ¿Trabaja en equipo? No hay manera de que un líder cumpla sus metas jugando al Llanero Solitario. Jesús se armó de un equipo que le ayudó a ejecutar su tarea.
  1. ¿Le interesa ser popular o quiere ser útil a su ciudad para transformarla? Esto se traduce en la capacidad de servicio e interés por lo demás. Jesús dio todo porque fuéramos libres.
  1. ¿Cómo es su carácter y el uso de su dominio propio? Es necesario observar si ese candidato controla sus actitudes y tiene capacidad para administrar correctamente sus palabras. O por el contrario, si es un candidato que cuando se siente atacado, acusa a los demás, dejando sus propuestas de lado. Es esté punto, el liderazgo de Jesús no necesita ahondar en mayores demostraciones, después de conocer como fue capturado, tratado y llevado a la cruz.
  1. ¿Ha sido buen administrador de recursos? Generalmente, los potenciales alcaldes son personajes que han ocupado anteriormente cargos de alto rango en la vida pública. No será difícil identificar su manera de administrar en el pasado y vislumbrar como lo hará en el futuro. Recordemos la parábola de los talentos (Mateo 25:14). Es esto, Jesús era no sólo el más honesto sino el más eficiente. Cuando leemos los evangelios evidenciamos planificación, organización económica y humana, supervisión, evaluación de procesos y proyección.
  1. ¿De quién es esclavo? El que no sirve a Dios es esclavo de algo. ¿A quien le sirve el candidato que a usted le interesa? El personaje que nos gusta siempre tendrá un líder, un partido político que lo apoya, empresarios que ponen la maquinaria, pero no son necesariamente sus amos. La esclavitud puede estar dada por la soberbia, la idolatría, el orgullo, amor al dinero, mentira, etc. Jesús era libre y le servía a Dios.
  1. ¿Tengo sabiduría para votar responsablemente y tiene sabiduría el alcalde para gobernar? Dice la Biblia que si alguno necesita sabiduría, pídala a Dios, quien la entrega generosamente. Es una verdad que en este tiempo muchos de los candidatos no conocen genuinamente a Jesús, por eso sus principios no están arraigados en su corazón. Orar por sabiduría para escoger bien y para que gobiernen bien, es una obligación como hijos de Cristo.
  1. ¿Tengo las cualidades que estoy buscando en el candidato? Si alguien tuviera que escogernos o votar por nosotros, debería encontrar dentro de nuestra vida, eso que demandamos. Jesús jamás pidió algo que no fuera capaz de entregar él.
  1. ¿Qué me comprometo a hacer por la ciudad? Si exigimos mejores gobernantes, demostremos que somos mejores ciudadanos. Un líder por muy idóneo que resulte, necesita personas comprometidas para salir de los problemas. Por ejemplo, trabajar por el sueño de Dios en las familias, será de gran ayuda para la ciudad y para el gobernante, aunque este último nunca se entere que fue usted el que lo hizo.

No le corresponde al Pastor ni a la iglesia decirnos por quien votar. Nos corresponde a cada uno de nosotros escoger de acuerdo a lo que el Señor ha establecido.

“Ellos establecieron reyes, pero no escogidos por mí; constituyeron príncipes, mas yo no lo supe; de su plata y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser ellos mismos destruidos”. Oseas 8:4

Tal vez alguno piense que es temprano para hablar de elecciones. Creo que es todo lo contrario. Bogotá está en cuidados intensivos. Necesita una intervención urgente en todos sus estamentos. Y habremos de prepararnos desde ya para escoger a qué cirujano se la vamos a entregar.

bogotanightSi le parece exagerada esta afirmación, consulte ahora mismo cualquier medio de comunicación o aborde el tema sobre la situación de la capital con su vecino, seguro se encontrará por lo menos un caso que le demostrará la desesperanza, la confusión y la amargura que reinan en la ciudad.

Lo invito a que se detenga a conocer y estudiar quienes se postulan para aspirar al segundo cargo más importante de Colombia.

El amor de Dios para con su pueblo no conoce límites. Él tiene ya planeada la restauración para esta ciudad, pero no lo hará sólo porque respeta el don que nos dio para elegir. Él está buscando votantes responsables para Bogotá.

Sandra Giovanna Cortés S.

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