La intimidación no nos detiene

La intimidación no nos detiene

Dibuja esta historia en tu mente. Primera escena: Un niño sale corriendo de miedo, intimidado por un gran perro que al parecer busca devorarlo. Segunda escena: El niño logra llegar a su casa sin ningún rasguño pero con su corazón agitado y aterrorizado. Tercera escena: La mamá del niño le prohíbe volver a salir al parque. Cuarta escena: 20 años después el niño ya es todo un hombre que le teme a los perros por tal desdichada experiencia. Moraleja de la historia: Puedes huir toda la vida de aquello que no pudiste enfrentar.

En esta corta historia se imprime la triste realidad de todos aquellos que en algún momento de la vida hemos permitido que los momentos difíciles dirijan el curso de nuestro destino. Historias, recuerdos y experiencias potencian como un acelerador el poder del temor a la hora de avanzar y como si fuera poco vuelven a tomar tanta relevancia como un trago amargo que no se olvida.

Sin embargo cada escena de la historia aunque es pasada, será transformada, cuando con certeza admitimos que Dios llega a revolcar las intimidaciones y nos da la fortaleza de enfrentar lo que cambiará el curso de nuestra vida.

Así es Dios, de los que cambia tu vida desde la primera escena para darte otro final, por eso no te conformes con vivir la historia que te detiene, por el contrario ¡es tiempo de avanzar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Completa la operación para verificar que no eres un robot. *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

× Hablemos por Whatsapp