Devocional 31-08-17

Furnarius Rufus, es el nombre científico del ave popularmente conocida como “Hornero”. Esta especie es propia de Sud América y es bastante conocida principalmente porque construye su hogar en forma de un horno de piedra.

Pasada la temporada de lluvias, éste pajarito aprovecha que el agua ha mojado la tierra y tiene disponible el material para empezar su trabajo: barro, paja, raíces y otras ramas, son unidas hasta formar una masa arcillosa que luego es esculpida hasta formar un pequeño horno.

La estructura es construida en pocas semanas y después de secar completamente, puede llegar a ser tan sólida que es capaz de soportar climas adversos y permanecer en buen estado durante varios años. Por esto, el Hornero es considerado el mejor de los arquitectos dentro del reino animal.

Lo que llama la atención es que este animalito nunca ha sido instruido en el arte de la construcción, entonces ¿de dónde recibe el adiestramiento para edificar junto a su pareja un hogar en lo alto de la copa de un árbol?

La ciencia suele llamar a este tipo de comportamiento instinto. Sin embargo, Dios mismo quien creó a todas las especies de la tierra, les da instrucciones y ellas obedecen Su voz, Apocalipsis 19:17.

Job 38:41 nos muestra que Él oye el clamor de su creación: “¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida?” Versión Reina-Valera 1960. De hecho los capítulos 38 y 39 del libro de Job, hablan de cuán atento está Dios a toda la naturaleza.

Ahora bien, Jeremías 8:7 dice: “Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Jehová.” Versión Reina-Valera 1960

¿Será posible que el hombre es de todo lo creado, quien más se aparte de la voluntad de Dios? El Hornero recibe instrucciones de lo alto para construir su casa y nosotros como seres humanos, deberíamos imitar esa actitud.

Mateo 7:24-25 dice: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.” Versión Reina-Valera 1960

Hoy en día la alarmante cifra de divorcios ha subido a niveles escalofriantes incluso dentro de la iglesia. Hagamos un alto a la lógica y al sentido común, y comencemos a vivir de acuerdo a la sabiduría de Dios porque si Él le da instrucciones a un ave para que construya un resistente hogar de barro, definitivamente podrá ayudarnos a edificar familias fuertes porque nosotros valemos más, Mateo 6:26.

Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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Agosto-2017

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