Devocional 26-09-2021

Tres pasos para revelar tus puntos ciegos

 “Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno”. Salmo 139:24 (NVI)

Tu tendencia natural es mentirte a ti mismo. Crees en tus sentimientos, aunque tus sentimientos no siempre son precisos. Crees en tus pensamientos, aunque tus pensamientos no siempre son la verdad.

Esto se debe a que todos tenemos puntos ciegos, que son actitudes o debilidades que no podemos ver o negarnos a ver a pesar de que causan conflicto con los demás.

Entonces, ¿cómo puedes ver la verdad más allá de tus autoengaños? Aquí hay tres formas sencillas en las que puedes comenzar a trabajar en tus puntos ciegos.

Primero, pídele claridad a Dios. Ora: “Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno” Salmo 139:24 (NVI). Cuando sepas que tu corazón es engañoso, pídele a Dios que te recuerde lo que es verdad sobre Él y sobre ti. Pídele que te ayude a confiar en Él.

Después de pedirle claridad a Dios, pide ayuda a algunos amigos o familiares cristianos de confianza. Dios pone personas en tu vida para ayudarte, porque ven cosas en ti que tú no puedes ver. Pueden ver tus puntos ciegos, al igual que tú puedes ver los suyos. Proverbios 12:15 dice: “Los necios creen que su propio camino es el correcto, pero los sabios prestan atención a otros” (NTV). Si crees que puedes trabajar en ti mismo por ti mismo, eso es un punto ciego. Eso es autoengaño. Los tontos piensan que no necesitan consejos, pero los sabios escuchan a los demás.

Luego, pídele a Jesús que te cambie. Jesús dijo: “Yo soy… la verdad” (Juan 14:6 NVI). Y la Biblia dice que la verdad te hará libre. Entonces, cuanto más cerca estés de Jesús, más tu vida estará llena de la verdad. Eso significa que serás menos vulnerable al autoengaño mientras caminas a la luz de la verdad de Dios. La verdad de Dios te ayuda a verte a ti mismo y a los demás como realmente eres.

Jesús dijo en Juan 9:39, “—Yo he venido a este mundo para juzgarlo, para que los ciegos vean, y los que ven se queden ciegos” (NVI). No estaba hablando de ceguera física. Decía: “He venido a la tierra para ayudarte a ver tus puntos ciegos y ayudarte a recuperar la vista para que puedas verte a ti mismo como realmente eres”.

Dios puede librarte de tus fallas ocultas, puntos ciegos y autoengaños. Pídele claridad, pide ayuda a algunos amigos cristianos o familiares de confianza y luego pídele a Jesús que te cambie. ¡La verdad te hará libre!

Reflexiona sobre esto:

  • ¿Cuáles son algunos de los pensamientos que te repites una y otra vez que sabes que son mentiras?
  • ¿Cómo te ayuda el conocer la Palabra de Dios a ver tus puntos ciegos? ¿Qué puedes hacer para conocer mejor la Palabra de Dios
  • ¿Quiénes son las personas en tu vida que pueden revelarte tus puntos ciegos? ¿Estás abierto a dejar que hagan eso? ¿Por qué o por qué no?

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