Devocional 25-08-17

Kevin Carter era un fotógrafo nacido en Johannesburgo, Sudáfrica. Aunque dentro de su carrera nunca tuvo muchos logros importantes, todo cambiaría en el año 1993 cuando ganó el premio Pulitzer por fotografiar a un buitre asechando a un niño sudanés que desfallecía por desnutrición.

Carter fue enviado al lugar para reportar los incidentes de las guerras que se estaban suscitando entre algunos países Africanos. Según cuenta él mismo, al observar la escena sacó la foto y esperó un momento más para tomar otra mejor: con el buitre abriendo sus alas, pensó, pero no lo consiguió. Aun así la imagen que había conseguido le valió el tan prestigioso premio.

La revista The New York Times publicó la foto pero la opinión pública fue bastante dura. Muchos se preguntaron por qué no ayudó de inmediato al niño o por qué no ahuyentó al buitre, de hecho muchos lo compararon con ese animal por dejar de lado a una vida sólo por obtener una buena fotografía. Las críticas bombardearon terriblemente la carrera de Carter.

Lamentablemente hoy en día la popularización de las cámaras fotográficas como un requisito indispensable de los teléfonos móviles y otros dispositivos, ha hecho que muchas personas estén listas para tomar una foto o filmar algún suceso con el fin de tener más vistas o pulgares arriba en sus redes sociales, pero no para ayudar. Algunos incluso en ese afán arriesgan sus vidas o hacen alguna acción que fácilmente se puede calificar como loca y hasta tonta.

Si todo esto puede parecer vergonzoso, cuánto más lo puede ser el hecho de tener un puñado de personas presenciando alguna tragedia pero que en vez de ayudar o intervenir, prefieren sacar sus teléfonos, abrir la aplicación de la cámara y grabar un vídeo. Algunos con la excusa de tener un documento que registre lo que está ocurriendo, pero en el balance de la vida eso no deja de ser un pretexto. Es evidente que la prioridad deja de ser ayudar al prójimo.

Podríamos hacer una lista interminable de transgresiones que se cometen por obtener una buena foto o vídeo de algún evento.
Al respecto la Biblia dice en Santiago 4:17 “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.” Versión Reina-Valera 1960
Tú que sabes hacer lo bueno, ¿cuál es la reacción que tienes en esos instantes? Deja a un lado el móvil y extiende la mano a quien necesita ayuda, al final Dios no te pedirá pruebas de lo que ha sucedido alrededor tuyo, sino te demandará una explicación de las reacciones que tuviste para con tu prójimo en momentos de apuro.

“Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.” Mateo 25:42-45 Versión Reina-Valera 1960

Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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Agosto-2017

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