Devocional 24-01-16

Una buena regla para peregrinar por la vida es mantener un corazón un poco más blando que la cabeza.

“Jesús lloró”. Juan 11:35

Uno de los versículos más cortos de la Biblia es también uno de los más potentes, porque este presenta al Hijo de Dios en un momento de profunda emoción, aprendamos de Jesús cuando lloró:

1. Jesús expresó una emoción genuina. No fue un acto de cobardía expresar sus propios sentimientos, en vez de tragárselos o mantener la frente en alto en un momento de dolor, Él lloró abiertamente y sin pena.

2. Jesús era capaz de entristecerse. Esto enseña que el dolor y llanto son parte de la vida. Llorar la partida de un ser querido no me hace ser un persona menos espiritual ni tampoco más espiritual al mantener una fachada feliz cuando hay un gran dolor en el corazón, en Eclesiastés el rey Salomón escribió que hay un periodo para llorar y otro para reír.

¿Conoces a alguien que esté pasando por dolor o tristeza en este momento? Invierte unos minutos para orar por él y también para escucharle, esto es prueba tu amor por esa persona. No te dé vergüenza si unas cuantas lágrimas corren por tus mejillas en esas circunstancias. Esto significa llevar las cargas los unos de los otros. Sabes que después de que Jesús lloró vino la Gloria, porque fue la resurrección de Lázaro.

Ora para que venga sobre aquellos que han tenido una pérdida que la Gloria de Dios venga sobre ellos, sobre todo entendiendo que la clave para todo milagro es el Espíritu Santo.

Haz clic en la imagen para descargar el devocional.
DEVOCIONAL2016 21 enero

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Completa la operación para verificar que no eres un robot. *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

× Hablemos por Whatsapp