Devocional 23-08-2021

Las personas fieles comparten su fe

“Unos hombres le llevaron un paralítico, acostado en una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: —¡Ánimo, hijo; tus pecados quedan perdonados!” Mateo 9:2 (NVI).

Si tu aceptaste el regalo de Dios de la salvación por gracia, has recibido el mejor regalo que alguien pueda recibir. Pero ¿has compartido este regalo con otros desde que te convertiste en cristiano?

Las personas fieles comparten su fe. El versículo de hoy viene de una historia relatada en Mateo 9, acerca de un hombre que estaba enfermo y paralizado. Sus amigos querían que se sanara, así que lo trajeron a Jesús descolgando su camilla por un agujero en el techo de la casa donde Jesús estaba.

Nota que Mateo 9:2 dice, “Al ver Jesús la fe de ellos”. No era la fe del hombre paralítico que llevó a la sanidad –fue la fe de sus amigos. Cuando Jesús vio que estos hombres se preocuparon lo suficiente como para traer a su amigo paralítico, Él dijo, “Estos muchachos tienen una gran fe. No solo están pidiendo, ellos esperan que sane a su amigo”, y Jesús lo hizo.  

Tú tienes amigos que están espiritualmente paralizados y no pueden llegar a Jesús. Están paralizados por el miedo, la culpa, la duda, el dolor o quizás por el resentimiento de haber sido heridos en alguna iglesia en el pasado. Están paralizados, y no pueden llegar a Jesús por sí mismos.

Dios está viendo si eres lo suficientemente fiel como para traerlos. Y si lo haces, Dios va a honrar tu fe. No solo sanará a tu amigo, también te bendecirá a ti. Es la bendición de la fe.

 

Mientras una iglesia se mantenga alcanzando a los no creyentes, Dios la seguirá bendiciendo. En el momento en que una iglesia diga que ya no necesita crecer más, estarán diciendo que no les interesa el mundo –una actitud que es inconsistente con las prioridades de Dios.

Pero mientras nos mantengamos llevando a los paralíticos espirituales a Cristo, Dios bendecirá nuestras Iglesias y nuestras vidas.

¿No te gustaría ser parte de esto?

 

 

 

 

 

 

Reflexiona sobre esto:

  • ¿Jugó algún papel la fe de otros en cómo llegaste a Jesús para ser salvo? Comparte tu historia con alguien hoy para que sea alentado.
  • ¿Qué significa tener la bendición de la fe?
  • ¿Cómo es que tu iglesia o tu grupo pequeño está activamente alcanzando a los incrédulos y compartiendo el Evangelio? Si no estás haciendo esto, ¿cómo puedes empezar hoy?  

HAZ CLIC EN LA IMAGEN PARA DESCARGAR EL DEVOCIONAL

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Completa la operación para verificar que no eres un robot. *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

× Hablemos por Whatsapp