Devocional 11-09-2021

Sana tus heridas con la gracia

“Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”.  Efesios 4:32 (NVI)

¿Cómo sueltas las heridas de tu vida? Las vas sanando con la gracia.

Cuando sanas una herida con la gracia, no solo significa que perdonas a las personas que te hirieron, sino que también cambias la forma cómo les hablas a ellos. Dejas de juzgar tanto y comienzas a hablar con mayor gracia.

Como cristiano, todo lo que dices debe ser amable. Esto se está volviendo cada vez más y más difícil en el mundo en el que vivimos hoy. Pero aplica para todos —incluso aquella persona con una opinión política diferente.

“Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno” Colosenses 4:6 (NVI).

Usualmente la persona que te hiere está cargando una gran culpa. Las personas heridas hieren a otros. Si quieres detener el círculo de heridas, entonces debes estar dispuesto a mostrar un poco de gracia. Efesios 4:32 dice, “Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo” (NVI).

Nunca tendrás que perdonar a alguien tanto como Dios te ha perdonado a ti. Una de las razones por la que muchas personas tienen tanta dificultad para soltar y perdonar, es porque ellos mismos nunca se han sentido completamente perdonados.

Cuando recuerdas lo mucho que Dios te ha perdonado, eso hace que el perdonar a otros sea mucho más fácil. Quizás estés pensando que no será fácil.  Quizás pienses que no tienes la fuerza, energía o el poder para perdonar a alguien que te ha herido profundamente. Piensas que eres muy débil.

Mientras estés tratando de hacer las cosas en tus propias fuerzas, vas a fracasar. Pero una vez que te das cuenta de que eres débil y que no puede hacerlo por ti mismo, vas a depender de Dios. Dios dice, “Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad” 2 Corintios 12:9 (NTV).

Está bien el admitir que piensas que no podrás perdonar o soltar algo. Algunas veces no tendrás las fuerzas para perdonar por ti mismo. Todo lo que tienes que hacer es humillarte a ti mismo y pedir a Dios por Su gracia.

Reflexiona sobre esto

  • ¿Cuál es tu meta cuando estás hablando con alguien de un tema en el cual no estás de acuerdo? ¿Qué dice la Biblia sobre cuál debe ser tu meta (Colosenses 4:6)?
  • ¿Es difícil para ti admitir tus debilidades? ¿Por qué o por qué no?
  • ¿Por qué piensas que Dios quiere que aprendas que no puedes hacer todo por ti mismo?

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