¿Cómo escapar de Jesús?

Cada uno de nosotros en algún momento de nuestra vida podemos llegar a encontrarnos en un momento de crisis. Nadie es la excepción. Un momento de crisis saca de ti lo que tú mismo ni siquiera sabes que tienes dentro y es este el punto de partida que define si ves en tu crisis una oportunidad o un problema más sin solución.

Cuando tu vida está envuelta en cualquier tipo de crisis tienes dos opciones: Seguir adelante o escapar.
Huir resulta la más sencilla y por ende es la que con frecuencia escogemos. Hoy debo decir que nuestras excusas han sido las que por mucho tiempo, incluso años, han impulsado nuestros más grandes temores y miedos. Estas son las que no han sumergido dentro de un inmenso mar oscuro y frío donde parece no haber salida y lo único en que pensamos es en huir… Huir de situaciones adversas, críticas, huir a nuestro mismo llamado y huir de Cristo.

Hace poco, una joven me expresaba una inquietud que tenía en su corazón y me preguntaba si cada uno de nosotros tenía un llamado.  Ella me especificaba que amaba a Dios con todo su ser pero al mismo tiempo no tenía un norte hacia donde dirigir su llamado. Es una mujer apasionada haciendo lo que más le gusta, pero dentro de eso no ha hallado el llamado que Dios tiene para su vida.
En medio de esa conversación yo recordé que yo descubrí mi llamado escapando de Él. Sí, leíste bien: escapando de las manos de Jesús.
Como lo mencioné antes, tú escapas es de los más grandes miedos que tienes dentro de ti. Yo le huí a Cristo, tal vez por mis temores al creer que no era suficiente para construir el sueño de Dios. Es una misión tan grande que en mi mente me ‘’quedaba corta’’ a la hora de empezarla.

Seguramente después de esto hayas obtenido fuerzas para seguir adelante en medio de tus problemas, pero tal vez hayan aumentado tus ganas de huir de tu llamado y de Jesús. En mi caso, descubrí la una única clave para escapar de Cristo y quiero compartirla contigo.

Fortalece tu incredulidad con un CÓMO.

Absolutamente cualquier duda que tengas para confrontar tus situaciones pregúntaselo a Dios con un CÓMO.

  • ¿CÓMO voy a predicar tu palabra si no sé hablar?
  • ¿CÓMO conseguiré este negocio si no tengo influencias?
  • ¿CÓMO influenciar mi trabajo, barrio o universidad si soy muy joven/viejo?
  • ¿CÓMO pastorear sin ser hijo de pastores?

La clave está en el “cómo”.
Siempre que tenemos dudas que no nos dejan avanzar, Dios siempre las responde y descubrirás que cuando empiezas con un cómo Él termina con esto:

  • «No temas, sino habla y no calles’’ – Hechos 18:9
  • «Yo pongo mis palabras en tus labios.
Hoy te doy plena autoridad’’ – Jeremías 1:9
  • Pero el Señor me dijo:
«No digas que eres muy joven.
Tú irás a donde yo te mande,
y dirás lo que yo te ordene. – Jeremías 1:7
  •  “Yo no soy profeta, ni hijo de profeta, sino que soy boyero y cultivador de higueras. Pero el Señor me tomó cuando pastoreaba el rebaño, y me dijo: ‘Ve, profetiza a Mi pueblo Israel’’. – Amós 7:14-15

Después de esto encontrarás que cuando intentas fortalecer tu incredulidad, Él deja que tus dudas se mueran de hambre a través de la confirmación de su Palabra en ti.  ES IMPOSIBLE ESCAPAR DE DIOS. Inténtalo, hazlo, pero al fin y al cabo entenderás que Jesús no deja un llamado sin realizar y un don sin descubrir.

 Yo escapé de Cristo buscando una salida fácil, pero lo que encontré fue una entrada a la mayor aventura que cualquiera pueda tener.

Angie Ramírez. Estudiante de Comunicación Audiovisual.
Líder de Taller de Fe y Productora de la celebración dominical.

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1 respuesta

  1. Sergio Ruano dice:

    Creo que es imposible, muchos intentan escapar pero es imposible. 🙂

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